Anormal: ¿el descubrimiento del año?

Restaurante: Anormal

Precio medio: 20€ x persona

Dirección: Carrer Bertran, 28, 08023 (Barcelona)

Metro: El Putxet L7 / Lesseps L3 (un pelín más lejos)

Lo diré así: Después de ir a cenar el sábado pasado a este lugar solo cabe preguntarse una cosa. ¿Puede que se trate del gran descubrimiento del año? No lo sé, aún queda año, pero sin duda será un gran candidato. El restaurante lo descubrimos mi pareja y yo siguiendo otras cuentas de Instagram y veíamos que hablaban muy bien, así que al final nos animamos a ir y la verdad fue un acierto rotundo, por eso escribo estas líneas, porqué cuando el trabajo se hace bien, hay que decirlo, hay que publicitarlo.

El lugar está un pelín apartado de todas las zonas más turísticas de Barcelona, así que toca moverse un poco, este puede que sea el defecto principal a encontrar, ¿o la virtud? Nosotros decidimos pasar la tarde por el barrio de Gràcia y tomar una cerveza en el Pepa Tomate (algún día haremos post de este lugar…). No sabíamos si podríamos conseguir mesa, así que antes de darnos el paseo hasta allí decidimos llamar para reservar. Estuvimos llamando varias veces hasta que nos cogieron el teléfono; Nos informaron que no reservaban mesas así que fuimos directos hacía allí. Llegamos y vemos que tienen varias mesas vacías, cosa que nos alegra, porqué sufríamos por si teníamos que hacer cola. Nos sientan en un extremo de una mesa alargada. Vemos que si el local se llena te tocará comer con alguien sentado a tu lado (de hecho pasó). A nosotros la verdad es algo que no nos importa en absoluto. La esencia del restaurante es traer el streetfood latino a Barcelona.

Entramos y nos atiende un camarero muy agradable y simpático. El servicio la verdad que muy bien, lástima por un detalle que luego comentaré y que no quiero dejar pasar por alto. El camarero nos dirige a la mesa y nos cuenta cómo funciona la carta y en que consiste cada plato y sus especialidades. La verdad todo super bien explicado. La carta es una hoja que has de marcar con cruces los platos que deseas. Había mucha variedad y nos quedamos con ganas de volver. De hecho, probablemente la semana próxima volvamos para acabar de probar algunos platos, así que puedo actualizar el post la semana que viene.

Nosotros nos decantamos por los tequeños, los nachos (increíbles, de verdad, los mejores que hemos comido, todo casero, incluso el propio nacho), los chicharrones, y dos arepas (colombianas, no confundir con las venezolanas): una de cochinita pibil y otra de carnita (mezcla de carnes).  La verdad todo estaba exquisito y perfectamente bien cocinado. Me cuesta pensar en una pega en la ejecución de los platos. Había dos postres en la carta, pero la verdad acabamos llenos y no pedimos postre. Hay que añadir que los platos están pensados para compartir.

Respecto a las bebidas, disponen de agua filtrada por ellos mismos. Cobran una consumición de agua por persona y luego tú puedes rellenarla tantas veces como quieras (hay una máquina en la sala para hacerlo). Nosotros hicimos cerveza y agua. Sobre las cervezas, su proveedor es San Miguel y ofrecen una línea de cervezas de barril internacional, basada en los gustos de diferentes ciudades. No es la típica San Miguel de bar.

Fue con la cerveza donde el servicio patinó. Las cervezas nos las sirvió otro camarero (no fue quien nos sentó en la mesa y nos explicó la carta). La situación fue la siguiente: mi pareja se pidió una cerveza un poco fuerte y yo una cerveza más suave. Cuando el camarero estaba sirviendo las cervezas verbalizó “deduzco que esta es para usted” (refiriéndose a la cerveza fuerte y a mí como hombre). Yo le corregí y le dije que no, que la fuerte era para mi pareja, y el camarero no dijo nada más. Quiero destacar este pequeño micromachismo y que no pase por alto. No hubo ningún otro problema en ese sentido y como digo el servicio fue genial. Pero quiero destacar, que durante la cena se dio este incidente y pienso que no se deben permitir. Fue el punto negativo de toda la velada.

Punto fuerte: los nachos, increíbles

Punto débil: el micromachismo del camarero

Nota: 8

Deja un comentario