¿Qué bodegas visitar en la ciudad de Oporto?

Esta entrada forma parte de mi publicación sobre: ¿Dónde comer comida portuguesa en Oporto? ¡Mis mejores recomendaciones! Una entrada en la que recomiendo donde ir a comer en la ciudad de Oporto durante mi escapada de 3 días en el verano de 2019. Para no hacer entradas muy largas, la de las bodegas la he separado en otra. ¡Allá vamos!

Primero de todo, debéis saber que las bodegas más antiguas se encuentran por encima de la ribera, no a pie de ribera (las de pie de ribera fueron las últimas y ocuparon los peores espacios, frente el río con el alto riesgo de sufrir inundaciones). Yo os he puesto principalmente dos, que son a las que fuimos: la Taylor’s Port y la Croft Port; pero hay muchas más. Tanto la Taylor’s Port como la Croft Port son de las bodegas más antiguas que hay y al estar por encima de la ribera (¡no mucho ehh! Debéis caminar unos 10min.) la gente turista en masa no las visita en modo avalancha, así que las visitas se hacen muy agradables.

Voy a empezar hablando de la Croft Port. En esta bodega solo pudimos hacer cata ya que las visitas son pocas y no las tienen programadas, van haciéndolas según la afluencia de gente que va llegando. Lo hemos intentado hasta en dos ocasiones, una nos iba mal por horario (solo había una en castellano) y la otra no había ninguna en castellano; y como digo, no os sabrán decir que visitas tendrán al día siguiente, ya que las van organizando al poco de empezarlas. En solución, tenéis a escasos 3min un poco más arriba la Taylor’s Port. En esta bodega la visita es todo lo contrario ya que vas con audio-guía, por tanto, a cualquier hora la podéis visitar e ir de por libre por toda la bodega. La visita es de 1:30h-2h si queréis escuchar todo lo que os diga la audio-guía. Nosotros la verdad que somos de escucharlo todo (¡ya que pagamos, aprendamos!) pero la mayoría de gente vimos que la hace en menos de una hora. Eso ya a vuestro gusto.

Como veis las bodegas tienen nombres típicamente portugueses. Eso es debido a los contactos y las alianzas que siempre ha tenido Portugal con Inglaterra. En un intento de los ingleses por boicotear el vino francés, trataron primero de traer y luego crear el suyo propio de las riberas del Duero portuguesas. El vino no aguantaba las travesías hasta Inglaterra y llegaba hecho vinagre, así que un mercader inglés le añadió un poco de aguardiente a las barricas para evitar que el vino se convirtiese en vinagre. Lo que logró fue parar la fermentación, manteniendo algunos azúcares y dulzor al vino y aumentado la carga alcohólica, generando un vino completamente diferente y fuerte. Un vino actualmente ideal para tomar como aperitivos o para acompañar postres. Posteriormente, los portugueses trataron de crear sus propias bodegas, y es cuando encontramos la Ferreira, entre otras bodegas.

Tenéis muchas opciones para visitar bodegas, tened en cuenta que la gran mayoría funcionan como la Croft Port, sin reservas y sin horarios previos. La Calem por ejemplo sí que tiene una tirada de horarios, y muchas en castellano, si entráis y los pedís os darán el horario. La Calem era nuestra última opción, no porque fuese mala, sino porque era la única que sabíamos que a cierta hora empezaba una visita. El resto eran un misterio. De todas formas, nosotros queríamos hacer la visita a una bodega antigua y cuando ya llegamos a la Taylor’s Port y vimos el tema de las audio-guías ya no lo dudamos.

Taylor’s Port

Croft Port

Deja un comentario