Restaurante: Hotel Restaurante Karlos Arguiñano (Hotelka)
Precio medio: 50€ x persona
Dirección: Calle Mendilauta Kalea, 13, 20800 Zarautz
¡Saludos! Hoy quiero hablaros de este restaurante situado en Zarautz. Se trata del Hotel Restaurante Karlos Arguiñano. Antes de nada, no os dejéis engañar por las envidias de los hosteleros vascos sobre Karlos Arguiñano. La fama y dinero que ha logrado este cocinero es la envidia de muchos, sobre todo, ya que no es el mejor cocinero que hay en el País Vasco, y este hecho le repercute negativamente, ya que los hosteleros no os lo van a recomendar e incluso os hablaran un poco mal. Nada cercano a la realidad. De hecho, hablando allí con un hostelero sobre mi experiencia en este lugar, al final de la conversación él me reconoció que no se comía mal, pero que había mejores restaurantes (estoy de acuerdo en que hay mejores al mismo precio, como el Iriarte-Enea en Lezo), pero, de todas formas, merece la pena comer.
El lugar está divido en tres negocios: hotel, restaurante y bar. El bar dispone de una terraza genial
a la playa de Zarautz ideal para degustar una cerveza después de un largo día de turismo, y eso mismo hicimos. Nosotros teníamos una reserva para cenar, pero la verdad que se puede ir sin reservar, al menos por la noche; no había mucho jaleo en la sala.
En el restaurante tienes la opción de hacer un menú degustación por unos 40-45€ por persona o hacer carta. El menú degustación no es como el de un Estrella Michelín con una gran batería de platos, son muchos menos platos con las cantidades más abundantes. Nosotros nos decantamos por la carta. Hicimos unas Kokotxas, fabes con almejas, bacalao al pil pil (¡Brutal!) cochinillo y los postres. La verdad, todo estaba muy bien cocinado y ejecutado y las raciones eran abundantes. Acabamos bastante llenos, pensad que fuimos de noche. Respecto a la comida no le puedo destacar ninguna pega. Buena calidad del producto, buena ejecución y buen acabado. Se trata de un lugar de comida tradicional. Aquí no vais a encontrar nada de cocina vanguardista. Recetas clásicas y tradicionales con algún ligero detalle novedoso.
En punto negativo que yo destacaría es el servicio. La verdad no me acabo de convencer. Nos atendió una camarera y las formas de acercarse a nuestra mesa no me convención. Unas formas demasiado impersonales, muy cercanas. Hubo momentos que me sentí incómodo y os aseguro que para que yo digas eso… la camarera no fue maleducada, pero sí invasiva y demasiado cercana. Quizás soy un sociópata, pero ¡Es una desconocida!
Como digo, si estáis por la zona y os hace gracia venir la verdad vale la pena. No es un lugar caro (a pesar de la enorme fama que tiene, ya que podría aprovecharse y ser mucho más caro). Difícilmente veréis a Karlos Arguiñano, él no está en la cocina, está su hijo, pero si teenis suerte, quizás lo veis si está de visita. No fue nuestro caso. Nosotros nos conformamos con la estatua que hay de él en la puerta.
Punto fuerte: el precio
Punto débil: el servicio
Nota: 7.5
Esta opinión forma parte del bloc de opiniones sobre mi escapada a San Sebastián (Donosti) en el verano de 2018. En este bloque de recomendaciones podéis encontrar:
- Restaurante Eneko (Estrella Michelín), en Larrabetzu
- KAIA KAIPE, en Guetaria
- Iriarte-Enea, en Lezo


